martes, 12 de febrero de 2008

Romero

Romero


Perenne:

Este arbusto leñoso procede de las secas colinas cretosas del sur de Francia. Es muy ornamental y llega a alcanzar 1.5 m de alto por lo que es útil cultivarlo en hile­ras para dividir bancales de hortalizas. Combina muy bien con carnes sabrosas como las de cordero, carnero o cerdo. Su sabor es agradable pero penetrante por lo que hay que utilizarlo con tiento.


Suelo:

El más conveniente es uno ligero, arenoso y bastante seco. Necesita cal abundante, protección y estar orientado al sur.


Multiplicación y cuidados:

En primavera se siembran las semillas a intervalos de 15 cm en surcos superficiales. Cuando las plantitas tienen algunos centí­metros de altura se trasplantan a un bancal de mantenimiento dejando 15 cm entre ellas. Cuando han arraigado bien se espa­cian a 90 cm. Las semillas no siempre ger­minan, por lo que es más eficaz tomar esquejes, antes o después de la floración. Deben tener 15 cm de longitud. Se arran­can las hojas inferiores y se entierran en las dos terceras partes de su longitud en suelo arenoso y en lugar sombreado. En otoño estará en condiciones de ser tras­plantado. Hay que protegerlo durante el primer invierno para lo cual hay que cor­tar los esquejes por la mitad a finales del verano; esto permite que los nuevos brotes se fortifiquen antes de la llegada del tiempo frío. Se acolcha a continuación con man­tillo y se los cubre con tela de saco.


Recolección:

Los ramilletes se arrancan en cantidades pequeñas desde el segundo año en adelan­te. Es posible hacerlo en cualquier época aunque el final del verano es la mejor para los que se vayan a secar. Las flores se usan para aromatizar, lo mismo que los tallos y las hojas.

0 Responses: